Apartados

lunes, 1 de octubre de 2012

Adiós GTD, hola ZTD

Como podeís comprobar, desde hace más de 6 meses he dejado esto colgado.

¿Qué ha pasado? Pues lo que comentaba en la última entrada... GTD es demasiado para mí, es demasiado completo y me lleva tanto tiempo aplicarlo a mi día a día que desisto y abandono. Me resulta contraproductivo. Y no, el problema no es que me distraiga con las herramientas de ayuda para GTD sino que ocupo demasiado tiempo en leer el libro de David Allen y comprender y asimilar los conceptos, analizar las necesidades que tengo de lo que acabo de leer y ver como implementarlo en mi vida. Esto me genera tanto estrés y "perdida" de mi tiempo libre que lo dejo, desisto, me rindo...

Pero sigo igual, es un bucle, vuelvo a la necesidad de administrar mi tiempo sin olvidar ninguna tarea... Pero cada vez que lo intento con GTD me agobio y desisto.

¿Solución? Cambio de sistema. He llegado a la conclusión de que GTD es demasiado complejo y completo para mí, para mi día a día y mis responsabilidades. En mi trabajo las tareas están muy claras pero cada tarea es un proyecto. Esta conclusión me ha costado 6 meses de autoanálisis, así que confío en mi criterio y creo que es la decisión acertada.

En mi ámbito laboral soy programadora. Las tareas de programación son complejas, requieren diversas modificaciones simultáneas para hacerlas funcionar, y esto provoca que una tarea del tipo "Añadir X funcionalidad al programa" acabe en algo del tipo "Modificar base de datos para incorporar X funcionalidad" + "Implementar código para incorporar X funcionalidad" + "Crear tests para X funcionalidad" + "Probar X funcionalidad". En resumen, siempre el mismo esquema. Cada tarea que llega a mi inbox se divide en 4 y siempre es así. Van en orden, hasta no hacer una no paso a la siguiente. Y para mí, para un programador que siga el método Test Driven Development, estas tareas son deducibles de la primera. Son los pasos lógicos a seguir, igual que para "Comprar tinta negra para la impresora" el siguiente paso es "Poner tinta en la impresora". Es algo tan lógico que me parece una perdida de tiempo crear un proyecto, registrarlo en la lista de seguimiento, y crear 4 tareas diferenciadas de 1 única tarea clara. Además del tiempo que lleva gestionar estas tareas por separado en un proyecto separado en las revisiones semanales.

En mi ámbito personal sí que he logrado hacer funcionar GTD, aunque no por completo. Mi tiempo libre es bastante escaso (quiero decir, mi tiempo no programado, ya que tengo actividades programadas cada día), así que las tareas que quiero realizar son demasiadas en comparación con el tiempo que saco para ellas. GTD me ha servido para establecer cuando realizar una tarea que quiero hacer por satisfacción personal (jugar o leer, por ejemplo) y cuando realizar tareas que debo hacer (organizar la habitación o limpiar, por ejemplo). Sin embargo, la gestión sigue siendo demasiado compleja para mis necesidades. Mis tareas del hogar, viviendo con mis padres, no pasan de esto. No tengo la responsabilidad de hacer compras, tareas del hogar en abundancia o preprar comidas/cenas. Mis tareas son en su mayor parte cosas que me gustaría hacer, sin más. Así que en este caso la prioridad es clara: realizo en primer lugar una tarea que deba hacer (limpieza, organización...) y después cojo una tarea que me gustaría hacer (tocar el piano). Así gasto mi tiempo libre cada día. Para eso no necesito proyectos, ni contextos, ni nada, puesto que todas estas tareas las realizo en el hogar, son tareas propias que no debo delegar y no necesito nada que no tenga en casa para realizarlas. De nuevo gasto más tiempo en gestionar esto con GTD que hacerlo, aunque si es cierto que su filosofía me ha servido para hacer las tareas en un orden determinado.

¿Qué necesito? Un sistema que me mantenga en mi hábito de recopilar todo lo que se me pase por la cabeza para aliviar el estrés que eso genera, de manera que no olvide nada. Lo demás, tal cual lo usa GTD, no lo necesito.
Quiero decir, no me hace falta un calendario para gestionar mis actividades, puesto que no soy una directiva con miles de reuniones que atender o un cabeza de familia con actividades de sus hijos que recordad. Tampoco necesito una lista de delagaciones puesto que ya tenemos un sistema para esto en el trabajo y sólo recibo tareas que tengo que hacer yo. Si mi tarea depende de la otra persona, simplemente no la recibo hasta que la otra persona la ha hecho. Y en mi casa todo lo que quiero hacer depende de mí. Y los proyectos tal y como los entiende GTD no me sirven.

¿Qué puedo usar? Bueno, aquí es tema personal. Cada uno tendrá que autoanalizar sus necesidades y ver más sistemas alternativos. En mi caso, el que más me ha cuadrado por ahora es ZTD.

A grandes rasgos ZTD propone hábitos que puedes incorporar a tu vida si los necesitas o dejar en el olvido si no te hacen falta. No se necesitan unos a otros, aunque se apoyan, de modo que solo tienes que coger aquellos que te hagan falta.
Desde mi punto de vista, se adapta mejor a mi vida.

En las próximas entradas divagaré sobre como estoy usando ZTD y que tal me funciona.

No hay comentarios:

Publicar un comentario